Parece ser que finalmente se empiezan a dar las cosas para el intercambio de seres humanos entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC. No me gusta llamarlo "humanitario" porque veo que las partes no tienen, ninguna de las dos, un móvil realmente humanitario sino estratégico. Rezo por que se de y las familias puedan volver a ver a sus seres queridos que serán otras personas completamente diferentes a las que vieron hace años por última vez. Esperemos, también, que el cuerpo del Capitán Guevara sea por fin devuelto a su familia. En los procesos de negociación deben hacerse concesiones a veces duras. El único problema es que hasta ahora quienes están cediendo son las personas honestas de la sociedad que no soportan el martirio del secuestro así quienes estén retenidos sean extraños para ellos. En todos estos años he visto que la presión por el intercambio se dirigía al gobierno y no a quienes en realidad deberían sufrir esa presión: los secuestradores de las FARC....