Voy a dejar la costumbre de los domingos de publicar únicamente fotos y me voy a lanzar de nuevo al terreno político, con todos los riesgos de equivocarme. Pero prefiero dar rienda suelta al raudal que me atora, a tragármelo y atragantarme con él. Todo por la indignación que me abruma cada vez que los bandidos de las FARC matan o dejan morir, como pasó varias veces esta semana. En Colombia todos tenemos claros a qué juega la guerrilla. Es una organización dedicada al narcotráfico y a sacarle la plata del bolsillo a la gente decente. Muchos dirán, al compararla con el ' establecimiento ': "Caramba, qué coincidencia". Las FARC se han dedicado a vender en el extranjero, especialmente en una Europa con arraigados sentimientos de culpa, la imagen de luchadores por la comunidad, defensores de los pobres... bullshit, carreta, mierda como decimos los caribeños. Pero como nadie más se encarga de contradecirlos, y el único que a veces abre la boca es uno que otro em...