20 de marzo de 2005 Ayer encontré una noticia que me sacudió. En Manizales unos hombres fueron hasta la oficina de un congresista y lo abalearon junto a quien estaba con él. Aunque esta parte de la noticia es impactante lo que me afectó fue lo de la persona que acompañaba al congresista. Había pedido una cita con él para pedirle le ayudara a conseguir rural, era un estudiante de medicina a punto de terminar y necesitaba ubicarse pronto en su año rural obligatorio. Pidió cita con el congresista y lo sorprendió la muerte sin habérselo esperado. Aunque en general nadie espera su muerte, este hombre pidió cita con ella, la cumplió y la puntual muerte lo atendió, debidamente. Esa mañana al salir “no sabía que la luz de esa clara mañana era luz de su último día” [*] En el mismo periódico donde estaba esta noticia encontré otra en la que el escritor colombiano Santiago Gamboa hablaba sobre su más reciente novela y al hablar de sus personajes decía algo como “todos huyen de algo”. ¿Huimos todo...